El punto de partida
Vender en todos lados sonaba bien hasta que el inventario empezó a contradecirse a sí mismo. Cada canal llevaba su propia cuenta del stock, y nadie tenía la foto completa. La consecuencia más visible era la sobreventa: un producto que figuraba disponible en un marketplace y que, al momento de despachar, ya no existía. Cada uno de esos casos era una cancelación, un reembolso y un cliente que difícilmente volvía.
Lo que construimos
No hacía falta reemplazar nada — hacía falta conectarlo. Construimos una capa de integración con tres principios:
- Una sola fuente de verdad: el stock vive en el ERP y todo lo demás se sincroniza desde ahí.
- Tiempo real: cada venta en cualquier canal descuenta del inventario central al instante, vía webhooks.
- Tolerancia a fallos: si un canal no responde, el sistema reintenta y registra el evento, sin perder la venta.
El resultado
La sobreventa, que era el dolor más caro, prácticamente desapareció. El equipo dejó de actualizar planillas de stock canal por canal y pasó a confiar en un solo número, sincronizado en todos lados.
Por confidencialidad con nuestro cliente, presentamos este proyecto por sector y tipo de solución, sin nombre de marca.